Envía tu música
Última hora

RAÍCESTRADICIÓN

Calaveras literarias cortas: 12 ejemplos y cómo escribirlas

La receta completa del verso más mexicano de octubre: el octosílabo, la rima, el remate — y doce calaveras escritas aquí para que las copies.

Redacción AzTech Metal 9 min de lectura

Grabado de José Guadalupe Posada: una calavera con sombrero ancho, sentada sobre un montón de cráneos, rodeada de esqueletos vestidos de fiesta
La «Calavera Oaxaqueña» de José Guadalupe Posada, 1903. Sus grabados acompañaban las calaveras literarias que se vendían en hojas sueltas por la calle. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Una calavera literaria es un verso corto en el que la muerte viene por alguien que está vivo, y el chiste está en que el aludido se ría de su propio epitafio. Se escriben en México cada octubre, se leen en voz alta y se olvidan al día siguiente. Esa fragilidad es parte del género: nacieron en hojas de papel barato que se vendían en la calle y se tiraban al terminar la fiesta.

Abajo está la forma completa —cuántas sílabas, dónde va la rima, cómo se remata— y doce calaveras cortas escritas para este artículo: para amigos, para maestros, para la oficina y para quien vive con la música alta. Se pueden copiar, cambiar el nombre y leerlas como propias. Para eso están.

Qué es una calavera literaria

Es un poema burlón, casi siempre de cuatro versos, en el que la Muerte se lleva a una persona viva. Se le llama también "calaverita". No es un mal deseo ni un presagio: es una broma con reglas, y la regla mayor es que el muerto del verso sigue respirando cuando lo escuchan.

La muerte aparece con nombre propio —la Flaca, la Catrina, la Huesuda, la Parca— y se comporta como una vecina más: negocia, se impacienta, se distrae. Esa familiaridad es la idea entera. En México la muerte no se nombra en voz baja; se le apoda.

Cuántas sílabas lleva: la forma, sin misterio

La calavera clásica es una cuarteta de octosílabos: cuatro versos de ocho sílabas cada uno. El octosílabo es el metro del corrido y de la copla popular, por eso al leerla en voz alta suena a canción aunque nadie la cante.

La forma, en cuatro reglas

1. Ocho sílabas por verso. Al contarlas, dos vocales seguidas entre palabras se pronuncian juntas ("la Fla-ca a-sí" son cuatro, no cinco).
2. Si el verso termina en palabra aguda, se cuenta una sílaba de más.
3. Riman el segundo y el cuarto verso. Si además riman el primero y el tercero, mejor.
4. Cuatro versos bastan. Ocho ya es lucirse; doce, presumir.

Nada de esto es ley. Hay calaveras de versos largos, sin rima y hasta en prosa. Pero el octosílabo es lo que hace que una calavera suene a calavera y no a tarjeta de felicitación.

Cronología

De la prensa satírica al Día de Muertos

  1. Sale "El Calavera", periódico satírico de la Ciudad de México. Lo cierran a los pocos meses y encarcelan a sus editores.
  2. Se publican en prensa los primeros versos de burla con la muerte como personaje: el antecedente directo de la calavera literaria.
  3. José Guadalupe Posada empieza a grabar para el impresor Antonio Vanegas Arroyo. Sus calaveras acompañan las hojas volantes que se venden en la calle.
  4. Muere Posada. Su "Calavera Garbancera" ya circula por todo el país.
  5. Diego Rivera la bautiza "La Catrina" en su mural de la Alameda Central y le da el nombre con el que se conoce hoy.
  6. La UNESCO inscribe el Día de Muertos en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

De dónde vienen: burlarse del poder sin ir a la cárcel

El género nació en la prensa mexicana del siglo XIX. Los periódicos satíricos publicaban epitafios falsos de políticos vivos: como el texto hablaba de un difunto, el aludido no podía darse por ofendido sin admitir que era él. Era una manera de decir lo indecible en un país donde la crítica directa costaba la imprenta.

Lo que volvió masivo el género fue la imagen. José Guadalupe Posada grabó miles de calaveras para las hojas volantes del impresor Antonio Vanegas Arroyo: esqueletos con sombrero, a caballo, en bicicleta, de fiesta. Su "Calavera Garbancera" —la que se burla de quien niega su origen indígena para parecer europeo— es la que Diego Rivera bautizó décadas después como La Catrina.

Posada murió en 1913, pobre y en una fosa común. Su obra está hoy en dominio público y sus grabados son, probablemente, las imágenes mexicanas más reproducidas del mundo.

Cómo escribir una calavera literaria, paso a paso

1. Escoge a alguien vivo y nómbralo en el primer verso. La calavera sin nombre no funciona; es el nombre lo que hace reír a los demás.

2. Busca su rasgo, no su defecto. Lo que todos reconocen de esa persona: que llega tarde, que no suelta el celular, que repite la misma frase, que no falta a un concierto. La calavera se ríe de una costumbre, no de una herida.

3. Haz entrar a la Muerte por ese rasgo. Si es fiestero, la Flaca lo saca a bailar. Si es contador, le pasa la cuenta. La muerte llega disfrazada de lo que esa persona ama.

4. Remata. El último verso es el chiste, y se prepara con la rima: si el segundo verso termina en "-ela", el cuarto ya está medio escrito. Se piensa primero el final y luego se construye hacia atrás.

Lo que arruina una calavera

Escribirle a alguien que murió de verdad. Meterse con enfermedades, con el cuerpo o con la familia. Y el error más común: contar una historia larga en vez de soltar un golpe. Una calavera se lee en diez segundos.

12 calaveras literarias cortas, escritas aquí

Ninguna de estas está copiada de otro sitio: se escribieron para este artículo. Cambia el nombre por el que necesites y quedan tuyas.

Para los amigos

Andaba Beto de fiesta,
la Flaca llegó a bailar;
le pidió la última pieza
y ya no lo vieron más.

A Karla le encanta el chisme,
no se le escapa un secreto;
la Muerte le contó el suyo
y se la llevó al momento.

Dijo Sergio: "yo no muero,
traigo gym y proteína";
la Flaca le puso pesas
y ahí quedó, en la rutina.

Para los maestros

La maestra de español
corrigió hasta su esquela;
la Muerte se la llevó
y ella le enmendó la letra.

El profe de matemáticas
sacó el promedio final;
la Flaca lo reprobó
en la materia mortal.

Al maestro de historia
la Catrina lo invitó;
"ese pasado ya lo enseño",
dijo, y con ella se fue.

Para la oficina

Pidió el jefe su reporte
para el viernes, sin excusa;
la Muerte llegó en jueves
y le apagó la computadora.

Contadora hasta el final,
cuadraba cada centavo;
la Flaca pasó a cobrar
la cuenta que no ha pagado.

Para quien trae la música alta

Traía chaleco de parches,
el pelo largo y greñudo;
la Flaca pidió slam
y se lo llevó en el pogo.

Sonaba el riff más pesado,
la bocina reventó;
llegó la Muerte bailando
y de headbang se quedó.

Fue al concierto sin boleto,
brincó la valla de un salto;
lo alcanzó ahí la Catrina
y hoy toca en otro escenario.

Juntó discos toda la vida,
de pared a pared vinilos;
la Muerte le pidió uno
y le dejó el estante limpio.

La calavera que se dibuja

El verso y el grabado nacieron juntos. Las hojas volantes de Vanegas Arroyo traían la calavera escrita de un lado y la calavera dibujada del otro, y ninguna de las dos se entendía sola. Ese cráneo sonriente —el de Posada, no el de Halloween— es el que se quedó: en el papel picado, en el azúcar, en el tatuaje y en la ropa.

En esta casa esa herencia se dibuja a mano. La familia Raíces del catálogo reúne calaveras, alebrijes y dioses de aquí, y la de Calaveras tiene los cráneos que no vienen de ninguna leyenda ajena. Son diseños propios, no reproducciones: la misma idea de Posada, trazada de nuevo. Para esta temporada están juntas en las playeras de Halloween y calaveras.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una calavera literaria?

Es un verso corto y burlón, escrito en octosílabos, en el que la muerte viene por alguien que sigue vivo. Se escriben en México en los días previos al Día de Muertos y son una broma, no un mal deseo: burlarse de la muerte es la forma mexicana de restarle poder.

¿Cuántos versos y cuántas sílabas lleva una calavera literaria?

La forma más común es la cuarteta: cuatro versos de ocho sílabas cada uno, con rima entre el segundo y el cuarto. No es obligatorio; hay calaveras de ocho y de doce versos. Lo que no cambia es el octosílabo, que es el ritmo del corrido y de la copla popular mexicana.

¿Cómo se escribe una calavera literaria paso a paso?

Se elige a una persona viva y se nombra desde el primer verso. Se toma un rasgo suyo que todos reconozcan: su oficio, una manía, una frase que repite. Se hace entrar a la muerte a buscarla. Y se remata con un final que se ríe de ese rasgo, no de la persona.

¿De dónde vienen las calaveras literarias?

De la prensa satírica mexicana del siglo XIX. Los periódicos publicaban epitafios falsos de políticos y personajes públicos para burlarse de ellos sin que los censuraran. Los grabados de José Guadalupe Posada les pusieron cara y las volvieron populares.

¿Se le puede escribir una calavera literaria a alguien que está vivo?

Es justo el chiste: la calavera se le escribe a los vivos. Escribirle una a alguien que murió de verdad no es tradición, es un pésame confuso. El género existe para que el aludido se ría de su propio epitafio.

Fuentes: Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sobre el origen de la calavera literaria y la obra de José Guadalupe Posada; Biblioteca Nacional de México, hemerografía de la prensa satírica del siglo XIX; UNESCO, inscripción del Día de Muertos en el patrimonio cultural inmaterial (2008). Las doce calaveras de este artículo son originales de la redacción de AzTech Metal.

Tienda AzTech Metal

Para llevarlo puesto

Diseños propios de la familia Calaveras: cráneos de hueso, de engranes y de humo. Impresos bajo pedido en algodón.

Ver toda la familia Calaveras
Temas
Fuentes y créditos

Texto

Redacción AzTech Metal.

Imagen

Material promocional oficial de la banda.

Datos de los bloques

  • De la prensa satírica al Día de Muertos: INAH; Biblioteca Nacional de México; UNESCO

Las notas las escribe la redacción. Cuando un dato viene de otro medio se cita con enlace. Cómo trabajamos.